Un ritmo y un sol para mañana

Forja un enlace aquel o el que está allí

se arraiga en el estado fértil de la última vida

Mozart Bethoven Einstein no son azar

majestuosa la grandeza de lo que queda goteando

el poder ambición de hierro sin pensar en aquel o el que está allí

destruye la nieve que sobrevive

los fragmentos demoran miles de años en renovarse

células que antaño respiraron un atardecer con rocío

aquel o el que está allí crea la imagen sin espina

última vida que florece en el desierto

la música no olvida

baila la luna notas que alumbran los poros húmedos de los que abrazan

un acorde sublime de la piel emergente y robusta

y aquel o el que está allí llora lo acumulado en miles de años

es un árbol y sus pestañas verdosas tienen una vida distinta ahora

cada hermana regala papel lubricado

con los ojos del pintor de boca en el suelo y los brazos abiertos sobre la tierra

besa la rosa a aquel o al que está allí

tiende la razón a abandonarnos

se instala en un hueco incendiado

y aquel o el que está allí transmite la pasión interrumpe la vital película

el enjambre transporta la misma noche

en un tren aéreo viene el rayo láser embistiendo

las venas se retuercen en el rock del destino

globos mueven los cuentos novelas y visiones del espacio fundido

en la mano de aquel o el que está allí

tiembla la placa tectónica y el continente revitaliza su sangre

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